Casa rural correcta en un pueblo bonito

Una casa rural con habitaciones muy limpias aunque austeras (eso sí, con tele), funcionales, donde se está a gusto por los 48 euros (en 2010) que cuesta la noche. Con luz en la mesilla de noche (algo lógico pero que sorprendentemente en muchas otras casas rurales no tienen). Muy buena atención por parte del propietario, que te explica las cosas del pueblo, de la zona (que es muy interesante por los cañones del Sil y por muchos de los bonitos pueblos de los alrededores) y además puede venderte ya él directamente el ticket para el (muy recomendable) paseo por esos Cañones del Sil en barco. El pueblo (Parada de Sil) es ideal para gente que como nosotros busque tranquilidad (sólo dos o tres bares, bastante silencioso, casas muy bonitas, todo muy cuidado). Lástima que las habitaciones estén bastante mal insonorizadas (se oye todo lo que pasa en las habitaciones contiguas) y que las puertas ajusten mal y te enteres de cuándo entran o salen los demás clientes. Sería ideal que tuviese un desayuno, aunque fuese sencillo, porque desayunar por la zona antes de las diez (como en casi toda la Galicia interior) es una odisea. En resumen, una casa rural correcta en un pueblo bonito.